La compañía Essen informó que realizó 29 despidos, entre empleados directos e indirectos, debido a la disminución de la demanda que obligó a ajustar su nivel de producción. La firma también rechazó que estos cambios estén vinculados a la incorporación de productos importados.

En los últimos meses, la demanda en Argentina disminuyó, lo que obligó a la compañía a realizar algunas desvinculaciones para adecuar la producción: en total 12 empleados efectivos y 17 de personal eventual”, detalló la empresa en un comunicado.

A continuación, aclaró que “estas medidas no están relacionadas en lo más mínimo con la fabricación importada de productos, sino exclusivamente con la baja de la demanda”.

La firma remarcó que “no ha importado ningún producto terminado que reemplace a los fabricados con la tecnología instalada en su planta de Venado Tuerto”.

Según explicó, “la apertura reciente del mercado argentino permitió ampliar su capacidad de innovación a través de nuevos productos que la compañía idea y diseña en Argentina, pero cuya fabricación se realiza en el exterior debido a que la tecnología necesaria para producirlos no existe localmente”.

Estos desarrollos, agregó la empresa, “complementan la línea principal sin reemplazar la producción nacional”. Dentro del conjunto de artículos importados, el segmento de cacerolas —para el cual no hay tecnología de fabricación en el país— representó en 2025 apenas el 1,9% de las ventas.

La compañía también destacó que exporta el 30% de lo producido en Venado Tuerto hacia filiales propias en Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú y México, y afirmó que su plan de expansión regional continúa en marcha.