El empleo formal acumuló catorce meses de caída y el salario mínimo perforó su piso histórico
El sector privado perdió 266.000 puestos desde fines de 2023 y el poder de compra del haber mínimo retrocedió a niveles de 2003, según el IIEP.
- El empleo formal registró en julio su decimocuarto mes consecutivo de caída con 155.000 puestos menos.
- El sector privado destruyó 266.000 empleos formales desde noviembre de 2023, afectando a trece sectores.
- El salario mínimo acumuló un desplome real del 40,8% y tocó su nivel más bajo desde junio de 2003.
La contracción del mercado laboral formal profundizó su inercia durante julio al registrar su decimocuarto mes consecutivo de retroceso, arrastrado por la pérdida de puestos en el sector privado y un marcado deterioro en los ingresos de base. Un informe técnico del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (UBA-Conicet) reveló que la masa total de trabajadores asalariados registrados cayó un 1,5% interanual, lo que equivale a la desaparición de 155.000 empleos en los últimos doce meses.
El freno operativo golpeó de manera directa a las empresas privadas, donde se destruyeron 12.700 puestos durante el mes relevado para dejar la plantilla formal en 6,1 millones de trabajadores. Desde noviembre de 2023, la retracción acumulada en este segmento alcanzó el 4,2%, una merma de 266.000 puestos de trabajo que retrotrajo los niveles de ocupación del sector privado a registros de mayo de 2014, marcando un desacople estructural respecto a las fluctuaciones de la actividad económica general.
En la distribución por ramas de actividad, ocho de los trece sectores privados redujeron sus dotaciones durante julio. El impacto en volumen fue liderado por el comercio, con una pérdida de 3.800 posiciones, seguido por la industria manufacturera, que restó 2.800 operarios y completó variaciones negativas en 33 de los últimos 35 meses. Por su parte, la construcción descendió a 377.000 trabajadores registrados, sosteniéndose en torno a sus mínimos operativos históricos.
El mapa territorial evidenció retrocesos en diecisiete provincias, con caídas porcentuales más marcadas en distritos como Santa Cruz, Corrientes y Mendoza. En contraposición, únicamente Neuquén y Río Negro lograron sostener niveles de empleo asalariado formal superiores a los de fines de 2023, impulsadas de forma exclusiva por la tracción de los desarrollos vinculados a la cuenca hidrocarburífera.
En materia de ingresos, la pérdida de poder adquisitivo se concentró de forma crítica en los estratos más bajos del esquema laboral. El Salario Mínimo, Vital y Móvil registró entre noviembre de 2023 y septiembre de 2026 un desplome real del 40,8%, lo que situó a este haber de referencia en su nivel más bajo desde junio de 2003, recortando a un tercio la capacidad de compra exhibida en sus picos históricos.