El 30 de junio marcó el cierre definitivo de la era de los expedientes impresos, sellos y firmas manuscritas en la administración pública santafesina. A partir del 1 de julio, la gestión de los trámites de la administración central de la provincia se realiza de manera íntegramente digital, un cambio que elimina el traslado físico de documentos entre oficinas y habilita el seguimiento en tiempo real, la firma electrónica y la trazabilidad de cada proceso.
El gobernador Maximiliano Pullaro destacó que la medida busca evitar que los ciudadanos pierdan tiempo en largas colas y oficinas burocráticas. "Se terminaron los trámites lentos en el Estado santafesino. Después de dos años y medio de un trabajo silencioso, estamos pasando del atraso a un Estado cercano, digital, transparente y más eficiente", afirmó el mandatario, quien además valoró el acompañamiento total del personal público y señaló que gestiones que antes demoraban años ahora se resuelven en menos de una semana.
Para los trabajadores estatales, esta transición implica la adopción de nuevas dinámicas laborales con acceso inmediato a la documentación digital y la reducción de tareas físicas. Este proceso de modernización requirió de políticas de capacitación y formación en competencias digitales para facilitar la adaptación de los agentes públicos.
Por su parte, el secretario de Tecnologías para la Gestión, Ignacio Tabares, comparó este nuevo entorno virtual con un "Barrio Digital" en internet, destacando que la provincia de Santa Fe es pionera en el país en otorgar estas herramientas y derechos de convivencia civil digital.
La vía de acceso principal a este nuevo esquema es la aplicación Mi Santa Fe, donde más de 1.700.000 ciudadanos ya poseen su ID Ciudadana. A través de esta plataforma y del Domicilio Digital, los usuarios pueden gestionar de forma remota documentos del Registro Civil, vacunas, licencias de conducir y deudas de impuestos provinciales, prescindiendo de los traslados y la presencialidad.