El trigo recuperó margen en la región núcleo. En su último informe, la Bolsa de Comercio de Rosario redujo del 17% al 12% el recorte previsto de superficie y ubicó la intención en 1,6 millones de hectáreas, con una siembra que ya cubre el 15% del área proyectada. La mejora aparece mientras la cosecha de soja y de maíz temprano sigue en marcha y sostiene un pico de movimiento comercial, aunque la propia Bolsa advirtió que el tiempo neblinoso complicó las tareas e impidió avanzar con la implantación en distintos sectores.
Hoy, con una temperatura regional promedio de 9,9°C y sin lluvias acumuladas, los modelos estiman otras 72 horas sin aportes significativos. Las proyecciones indican 18,9 milímetros para la semana y una baja probabilidad de lluvias débiles y aisladas sobre el centro-oeste de la zona GEA. En términos de lote, las simulaciones muestran continuidad en la pérdida de humedad superficial y más oreo de la cama de siembra, un punto que puede ayudar a reordenar la operatividad en superficie, aunque el riesgo climático para la logística sigue planteado si reaparecen excesos.
Ese marco convive con una logística intensa, aun cuando por debajo de la semana pasada. Los registros de la víspera marcaron 3.463 camiones hacia terminales, con la soja y el maíz concentrando el grueso del flujo: 1.632 y 1.317 unidades, respectivamente. El total cayó 26% frente a una semana atrás, pero se mantuvo 18% por encima del mismo día del año pasado; además, los acumulados de mayo y del año siguen por encima de los niveles comparables previos, en línea con una cosecha que mantiene volumen comercial mientras el trigo busca ventana para ganar ritmo de siembra.
En precios, el tono fue de leve firmeza. El último cierre de Chicago dejó mejoras en los contratos cercanos de soja, maíz y trigo, y esa referencia encontró acompañamiento local: la pizarra Rosario del 27/05 mostró la soja en $464.000, el maíz en $254.735 y el trigo en $298.950. En Matba, la soja disponible ajustó a US$331, el maíz a US$183 y el trigo julio subió a US$227,8. Con un tipo de cambio prácticamente alineado —el oficial en $1.430 y el MEP apenas 0,2% por encima— el mercado entra en el cierre de mayo con dos focos bien definidos: sostener el flujo de mercadería de la cosecha y aprovechar una ventana corta más favorable para la implantación triguera.