Por tercer mes consecutivo, el consumo de combustibles en Argentina registró una contracción en un escenario de escalada de precios en surtidores y deterioro del poder adquisitivo. Durante abril, se comercializaron 1.333.298 metros cúbicos en todo el territorio nacional, lo que consolidó una baja interanual del 2,38% y un retroceso del 1,98% respecto al mes anterior.
Bajo este escenario de retracción, el comportamiento de la demanda exhibió marcadas asimetrías según el segmento. Mientras que la nafta súper declinó un 1,63% y el diésel Grado 2 se desplomó un 9,96%, las variantes premium mostraron un leve repunte: el gasoil Grado 3 creció un 5,85% y la nafta premium avanzó un 0,76%, impulsada por estrategias de promoción que redujeron la brecha de costos con los productos básicos.
En el mapa corporativo, YPF se posicionó como la única operadora que logró expandir sus despachos con un incremento interanual del 1,79%. Por el contrario, el resto de las petroleras experimentó retrocesos significativos, liderados por Puma Energy con una caída del 10,61%, seguida por Shell con un 8,58% y Axion con un 3,89%. Ante la merma de ingresos, diversos puntos de expendio comenzaron a restringir sus horarios nocturnos para mitigar costos operativos.