Bajo el pulso de los ajustes en los servicios públicos, el índice de precios al consumidor registró un incremento del 2,9% durante febrero. De acuerdo con el último relevamiento difundido por el Indec, la variación interanual alcanzó el 33,1%, consolidando una dinámica de precios marcada por la disparidad entre los distintos rubros de la canasta económica.

La división que exhibió la mayor presión alcista resultó ser Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un salto del 6,8%. Este comportamiento respondió, fundamentalmente, a la actualización de los cuadros tarifarios de gas, agua y electricidad en la mayoría de las provincias, sumado a la reconfiguración de los esquemas de beneficiarios con y sin subsidios.

En un segundo escalón de aumentos se posicionó el rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas, que marcó un 3,3%. Esta categoría representó la mayor incidencia en la variación mensual de casi todas las regiones del país, motorizada principalmente por el valor de las Carnes y derivados. La única excepción a esta tendencia se observó en la Patagonia, donde el rubro vinculado a la vivienda y los servicios mantuvo el predominio en el índice regional.

En el extremo opuesto del espectro, las dos divisiones que registraron los movimientos más acotados en febrero de 2026 fueron Bebidas alcohólicas y tabaco, con un 0,6%, y Prendas de vestir y calzado, que se mantuvo sin cambios con un 0,0%. Al desagregar el informe por categorías, los precios Regulados lideraron el avance con un 4,3%, seguidos por el IPC núcleo con un 3,1%, mientras que los productos Estacionales registraron una retracción del 1,3%.