Bajo una tendencia que se consolida por quinto mes consecutivo, la percepción ciudadana sobre la gestión nacional experimentó un marcado retroceso durante el mes de abril. Según el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, la valoración descendió un 12,1%, situándose en una escala de 2,02 puntos sobre un máximo de cinco.
Este indicador, que mide mensualmente la evolución de la opinión pública, refleja una caída sostenida desde diciembre de 2025. En términos comparativos, la cifra de abril se posiciona un 2,1% por debajo de los niveles registrados en el mismo mes de 2018, aunque se mantiene un 40,9% por encima de la medición de abril de 2022.
La erosión de la confianza no constituye un fenómeno aislado, sino que profundiza una serie de resultados negativos previos. El índice ya había mostrado signos de debilidad en marzo con una baja de 2,30 puntos, antecedida por mermas en febrero, enero y diciembre. El último registro de crecimiento data de noviembre de 2025, periodo en el que se registró un aumento del 17,5% tras el triunfo electoral de la actual fuerza política.
El estudio de la Escuela de Gobierno se fundamenta en cinco dimensiones críticas para evaluar la labor oficial. A través de este relevamiento, se ponderan la eficiencia en la administración del gasto público, la honestidad de los funcionarios y la capacidad para resolver los problemas del país, factores que definen el pulso de la ciudadanía frente a la administración central.