Con el propósito de reforzar las garantías de transparencia y selección objetiva del futuro concesionario, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación inició una auditoría interna sobre el proceso de licitación de la Vía Navegable Troncal. Esta revisión, que se ejecuta en la etapa final de evaluación de ofertas, abarcará cada una de las fases desarrolladas bajo la normativa vigente sin interrumpir el avance del proceso licitatorio.
La fiscalización se acoplará al esquema de seguimiento que realizan los usuarios privados y las provincias mediante el Consejo de Control. Una vez finalizada la auditoría, se procederá con la adjudicación del contrato a la mejor propuesta según los pliegos de esta infraestructura estratégica, la cual concentra el 80% de las exportaciones argentinas y no registra impugnaciones por parte de las firmas competidoras.
El diseño de los pliegos sumó previamente una instancia de observaciones para actores civiles y empresariales, además de contar con la auditoría de la UNCTAD, el organismo de Naciones Unidas especializado en licitaciones de infraestructura. En este escenario, el director ejecutivo de la ANPYN, Iñaki Arreseygor, ratificó ante los usuarios que el procedimiento es “abierto y transparente” y sostuvo que cualquier interesado puede revisarlo para verificar que cada paso se desarrolló siguiendo las mejores prácticas internacionales.