El consumo de carne vacuna en Argentina ha alcanzado su punto más bajo en dos décadas, con un consumo per cápita de 47,3 kilos por año. La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) informó que esta caída se produce en paralelo a un incremento de precios que supera el 60% en los últimos doce meses.

Según el reporte, el consumo ha retrocedido 1,2 kilos por habitante anual, quedando lejos del pico de 68,4 kilos registrado en 2008. Entre enero y febrero de 2024, el consumo aparente de carne vacuna disminuyó un 13,8%.

La suba de precios, que alcanzó un 7% en febrero, afectó a todos los cortes, con el asado, cuadril y nalga liderando las alzas. El kilo de asado se ubicó en $16.852,4, mientras que el cuadril alcanzó los $19.792,7 y la nalga $20.527,5.

Desde CICCRA señalaron que este aumento se debe a la recomposición de los precios de los animales en pie, influenciada por la adversidad climática.