Operativos en Rosario, Ibarlucea y Roldán terminaron con tres detenidos y el hallazgo de fusiles y pistolas de última generación ocultos en barriles bajo tierra.
Secuestran un arsenal de alto poder y 10 millones de pesos enterrados en el Gran Rosario
04/03/2026 | Provincia | 3 minutos de lectura.
Bajo la superficie de terrenos en el Gran Rosario, oculto en barriles enterrados, se hallaba un arsenal de guerra que marcaba la logística de organizaciones criminales bajo investigación. Una serie de tres allanamientos coordinados en las localidades de Rosario, Ibarlucea y Roldán culminó con la detención de tres personas y la incautación de armamento de alto calibre, dispositivos de comunicación y una cifra superior a los 10 millones de pesos.
La intervención, ejecutada por la Central de Inteligencia y Operaciones Especiales (Ciope) y las Tropas de Operaciones Especiales (TOE), se dio en el marco de una investigación dirigida por el Ministerio Público de la Acusación. El despliegue comenzó el lunes por la tarde en el barrio 7 de Septiembre, en Rosario, donde se requisó un departamento. En ese inmueble, los agentes hallaron una suma que, según precisó el jefe de la Ciope, Maximiliano Bertolotti, superaba los 10 millones de pesos argentinos y los 550 dólares, constituyendo el primer eslabón de una pesquisa de varios meses.
La sofisticación del ocultamiento quedó en evidencia durante los procedimientos del martes en las periferias de la región. Los investigadores detectaron barriles enterrados que servían como depósitos clandestinos de armamento. Bertolotti advirtió que esta metodología es recurrente en estructuras delictivas para resguardar activos, señalando que "evidentemente, las organizaciones criminales están utilizando esta metodología para ocultar armas, droga o dinero".
El inventario del material bélico reveló piezas de última generación y un poder ofensivo poco habitual en estos procedimientos. Entre el armamento se cuentan pistolas Glock, CZ y Tanfoglio de calibres 9 milímetros y .40, además de fusiles 5.56 y .223 de origen chino y estadounidense. La subsecretaria de Inteligencia Criminal, Virginia Villar, ratificó que el resultado responde a una política de seguridad prioritaria basada en el análisis de inteligencia y la Dirección de Información Patrimonial.
Por su parte, el fiscal regional Matías Merlo ponderó la articulación entre las áreas del Estado y subrayó que el material secuestrado estaría vinculado a diversas organizaciones criminales actualmente investigadas. En sintonía, el fiscal Patricio Saldutti confirmó que los tres detenidos enfrentarán el proceso mientras se peritan los teléfonos y se rastrean los números de serie de las armas para establecer su procedencia exacta.