Un informe privado revela una contracción acumulada del 5,5% en el inicio del año, traccionada por las fuertes bajas en los sectores automotriz y aceitero.
La actividad industrial cayó un 7,9% en febrero y el bimestre cierra con signo negativo
27/03/2026 | Economía | 2 minutos de lectura.
Bajo un escenario de retracción generalizada, la manufactura argentina profundizó su tendencia negativa durante el segundo mes del año. Según el Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado por el Centro de Estudios Económicos de Orlando J. Ferreres, la actividad registró una contracción interanual del 7,9% en febrero, resultado que arrastra al primer bimestre a una caída acumulada del 5,5%.
La dinámica mensual también exhibió signos de debilidad al presentar una baja del 2,7% respecto de enero en la medición desestacionalizada. Este retroceso neutraliza la recuperación revisada del 2,1% que se había manifestado en el ciclo previo, confirmando la fragilidad del entramado fabril frente a un consumo interno que no logra dinamizarse.
En el desglose sectorial, el rubro de Maquinaria y equipo lideró las mermas con una contracción del 23,9%, impulsada principalmente por un desplome del 30,1% en la producción automotriz. Por su parte, el segmento de Alimentos, Bebidas y Tabaco declinó un 9,6%, afectado por una sensible baja en la molienda de aceites y en la faena bovina, mientras que la producción de metales básicos se posicionó como la excepción con una suba del 3,8%.
El diagnóstico para los meses venideros se mantiene reservado ante la ausencia de factores de impulso inmediatos. El informe advierte que no se espera una pronta reactivación de la industria, ya que la recuperación depende en gran medida de una recomposición de los ingresos reales de las familias, que por el momento se mantienen deprimidos.