En la primera licitación de junio, el Ministerio de Economía de la Nación adjudicó $6,12 billones frente a vencimientos que sumaban $5,1 billones. La Secretaría de Finanzas recibió ofertas por un total de $7,4 billones, lo que representó una tasa de refinanciación (rollover) del 120,42% sobre los compromisos de la fecha.
Con este resultado, el Palacio de Hacienda retiró liquidez del mercado en línea con el esquema de reducción de la inflación diseñado por el Poder Ejecutivo. El instrumento más demandado por los inversores fue el bono dual CER/TAMAR con vencimiento en 2030, el cual concentró una colocación de $2,11 billones a tasas del 9,3% TIREA TAMAR y 6,34% TIREA CER.
En paralelo, el Gobierno sumó divisas para afrontar los pagos de deuda de julio, estimados en US$4.300 millones. Mediante la reapertura del bono AO28, captó US$200 millones a una tasa del 8,63% TIREA (8,31% TNA). La Secretaría de Finanzas anunció que realizará una segunda rueda de este título en dólares por un monto adicional de US$100 millones.
La extensión de los plazos de financiamiento fue detallada por Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y asesor económico, quien precisó que la vida promedio de la cartera en la licitación se estiró 2,71 años, mientras que en la conversión de títulos alcanzó los 3,29 años, promediando casi 3 años para el total de la cartera ponderada.